Esta exposición recorrió pueblos de toda la Rioja, entre ellos, la Villa de Ocón. Una colección de pinturas que mostraba el arte de los jóvenes talentos de nuestra Comunidad. El comisario fue el escultor riojano Oscar Cenzano. Este año volverá a traerse la nueva muestra 2004.
Cinco artistas riojanos se reunieron bajo la coordinación de Félix Reyes, escultor canario y comisario de la muestra, para realizar una intervención artística en los terrenos colindantes a Santa Lucía de Ocón. En total, una superficie de 170.000 metros cuadrados. Estas tierras, cedidas por los labradores del pueblo, sirvieron de escenario a a esta muestra experimental durante este verano.
LAND ART = ARTE EN LA TIERRA: Se trata de intervenir un espacio natural, con los propios materiales de la zona. Una corriente artística original de los años sesenta vinculado al movimiento hippie. Al ser un soporte natural, una vez hecha la obra, queda expuesta a la intemperie, al viento, al sol, los pájaros… y acaba por desaparecer. Son por tanto, obras efímeras. Y ese es precisamente su potencial. No se trata tanto de dejar una huella perenne, sino de entender el entorno y reconciliarse con él aportando algo creativo al paisaje. Obras que nacen de la propia tierra. Obran que desaparecerán y volverán a reintegrarse con la tierra. Pero lo que no desaparece es el concepto
....y yo me iré. Y se quedarán los pájaros cantando" Juan Ramón Jiménez
La intención, hacer algo nuevo. Sin más interés que el artístico ya que todo el que ha colaborado lo ha hecho desinteresadamente. Vecinos del pueblo, amigos, artistas, fotógrafos …. Una magnífica ocasión para que los artistas se reúnan, intercambien ideas y fluya la comunicación. Esta muestra es una de las pocas iniciativas de estas características que existen en España. Aunque ya se había hecho algo similar en la Sierra de Cebollera.
Los artistas son Carmelo Argáiz, José Carlos Balanza, Óscar Cenzano, Carlos Rosales y Demetrio Navaridas.
Este año los cinco artistas han coincidido en desarrollar un mismo tema. El tránsito de la vida a la muerte; sembrar, crecer y recoger…
"Estamos hablando de cosas que se han venido haciendo durante siglos. Nosotros comenzamos de nuevo, lo contamos de forma nueva, introducimos el arte, con toda su pretenciosidad y toda su sencillez", comentan los artistas.
JOSÉ CARLOS BALANZA: Pan
CARMELO ARGÁIZ: Eleguás
DEMETRIO NAVARIDAS: Vueltas y Vueltas
CARLOS ROSALES: Ara
OSCAR CENZANO: Minotauro

"Pan", de José Carlos Balanza.
"La vida es imprescindible y singular para el que la posee, porque es el valor que posibilita su existencia: y es radial y plural para la naturaleza donde la multiplicidad de las diferentes existencias son prescindibles y necesariamente reemplazables mediante la mecánica de la muerte".Pretende plasmar la mecánica entre vida y muerte: sembrar, crecer y recoger… Somos lo que comemos. Se trata de intelectualizar en forma de bocadillos dispuestos en hileras sobre un campo rectangular labrado, eso tan natural que es la vida, la muerte, el dolor… en un campo donde no hay nada y donde está todo. Cada bocadillo dista del siguiente el espacio en el que crecería el trigo que se necesitaría para elaboran dicha barra de pan.

"Eleguás", de Carmelo Argáiz.
Eleguás es un santo cubano y la palabra significa "que marca camino". Se trata de dos plataformas unidas por un largo camino. Una de ellas formada por cemento sobre paja, la otra de cemento con piedras. Una de estas plataformas se bañó en sangre. Es una dualidad entre la vida más superficial y la vida natural. Es un tránsito, un camino más duro de andar, de sudor y lágrimas.

"Vueltas y vueltas", de Demetrio Navaridas.
Es una desviación del camino para introducir al visitante en la finca, en el lugar que habitualmente ocupa el agricultor, para ponerse en su lugar. Quien cada año da miles de vueltas sobre su campo. Se trata de tres espirales separadas por tres rectas de fardos de paja que confluyen en un punto central. Dichas espirales están interconectadas por un círculo que rememora la era como lugar de encuentro y amistad. Algo que también se ha perdido, junto a la agricultura artesana y las relaciones, cultura que conllevaba.

"Ara", de Carlos Rosales.
"Esta colina era su altar, y la naturaleza entera su templo", Kart Philipp Moritz.Juega con la idea de que todo es efímero y acaba por desaparecer. Con el paso los materiales irán volviendo a la tierra de donde salieron. Juega con tres conceptos: el concepto del arte en un emplazamiento que no es el habitual, los sagrado y el trabajo. Elabora un altar entre unas encinas con la apariencia de reloj. La harina vuelve a su origen en forma de panes ázimos.

"Minotauro", de Óscar Cenzano.
Refleja el proceso de la trilla en el campo, en el que se separa la paja del grano a la manera tradicional.
Además de jugar con materiales como la tierra y el trigo, recupera la figura del labrador y la bestia que tanto ayudó en el campo.
Están representados en forma de un minotauro (mitad hombre, mitad bestia) que arrastra un gran manto de paja.
(Terrenos cedidos por los agricultores de Santa Lucía. Entre 15 y 18 hectáreas: "Las Planas", "Aguamanar", "Perereguillos")
(Cedieron y colaboraron: Roberto Ruiz-Clavijo , Jesús Miguel Sáenz, Jesús Marino)
Todo esto no hubiera sido posible sin su inspirador y motor principal, espíritu del proyecto, Félix Reyes, escultor canario afincado en La Rioja, Galardón a las Bellas Artes en el 2002 y antiguo profesor de la Escuela de Logroño. Quiere dar a conocer los buenos artistas que residen en esta comunidad. Esta empresa ha estado apoyada además por Fundación Cajarioja y por la buena voluntad de mucha gente.
Lo que surgió como una propuesta entre amigos promete convertirse en una oportunidad para aunar artistas de otros puntos de la geografía de España y del mundo. Santa Lucía de Ocón quizá se convierta en un enclave artístico de referencia internacional.